Llega un cumpleaños más… y de paso… viene navidad. Al ser mi cumpleaños a la mitad de noviembre, siempre he dicho que después de mi cumpleaños llega navidad.
Y en el pasado les puedo asegurar que era cierto. Puedo recordar incontables veces como sentía el cambio de clima después del 15 de noviembre. Se sentía que ya era navidad. Claro está, que con los desacomodos climáticos de hoy en día, ya nada se siente a nada. Es solo un montón de lluvia separado por varios días de verano que si nos va bien, nos dura tal vez una semana.
Entonces no se qué tan verdadero sea de mi parte decir que después de mi cumpleaños llega navidad, pero me gustaría pensar que después de tantos años, ya no es un asunto del clima, sino mas bien del corazón.
Para cada persona los cumpleaños les afectan de diferentes maneras. Algunos lo celebran como un feriado nacional, otros más bien, no quieren ni salir de la casa, porque les da la depresión. Mi reacción siempre a sido la misma. En las vísperas de mi cumpleaños me deprimo un poco y me entra no solo la nostalgia sino también la introspectiva.
Que he hecho de mi vida? Hacia donde voy? Cuál es mi meta? Y después me hago las preguntas grandes: Soy una buena persona? Le debo disculpas a alguien? Y la mamá de los tomates: Soy feliz?
Como es lógico, esas preguntas no solo son difíciles de contestar, sino que pocas veces estamos satisfechos de las respuestas, nadie está conforme. Y si a eso le agregamos que, no me estoy haciendo más joven, las vísperas de mi cumpleaños vienen usualmente de la mano de muchos días tristes, y noches aun peores.
Ya viendo los finales de mi década de los 20s, se puede decir que ya he dado al menos unas vueltas a la cuadra, y eso usualmente no es bueno. Experiencia usualmente implica decepciones y dolor, lecciones duras y a veces traición. Pero de todo aprendemos algo, de todo siempre nos queda algo, y allí es cuando notamos que ya no somos los de antes. Para bien o para mal, cuando esos cumpleaños se acumulan, nos hacen poco a poco personas irreconocibles.
Que me diría la Adriana de 17 años si pudiera verme hoy? Estaría orgullosa de la persona en que me convertí? O estaría triste, de ver como miles de sueños murieron durante los últimos 10 años? Es difícil de explicarle a esa chiquilla de 17 porque las cosas no le salieron como ella lo esperaba? Me pongo a pensar si le advertiría de los futuros pesares amorosos que le esperan? Si le digo que se cuide las espaldas? Que abra los ojos? O si más bien no le diría nada, y la dejo que aprenda las lecciones así como las aprendí yo.
La verdad? Creo que no le diría nada. Que imagine que sus sueños se harán realidad. A nadie le hace daño; a nadie excepto a si misma por supuesto. Pero ese precio estoy dispuesta a pagarlo.
Estas vísperas de cumpleaños se tornan problemáticas cuando hay muchas cosas que aun quiero y no tengo, y muchas cosas que tengo y que no necesito (esas ultimas usualmente las llevo en el alma), se tornan problemáticas cuando la Adri soñadora hecha vuelo y anhela magia y milagros; cuando anhela excepciones. Pero algo me dice que esa Adri nunca estará satisfecha, siempre la tendré en un rinconcito de mi alma, esperando que todos sus sueños se hagan realidad.
Ahora bien, la realista en mi está sumamente contenta. No tengo todo lo que quiero, pero tengo todo lo que necesito. Y seria ofender a Dios si le reclamara que no me da todas las armas para ser feliz. Claro! Que las quisiera más fáciles? Por supuesto que sí! , pero todos sabemos que nada viene fácil.
La realista en mi está emocionada por reiniciar ese proyecto grande en el 2011, tengo un buen trabajo, unos jefes que me aprecian y excelente ambiente laboral. Está feliz porque mi familia está bien y con salud. Porque mi hermana, loca y rara a como es, siempre ha amado a su hermana mayor y siempre escucha lo que tiene que decirle. Mi papa es un alcahueta que siempre me chinea con mi carro. Y mi mama se ha convertido en una de mis mejores amigas.
También estoy feliz por todos los amigos que tengo en mi vida. Si hay algo que no todos tienen y yo tengo en abundancia, es un grupo de apoyo de oro, tengo amigos verdaderos, que están conmigo en las buenas, las malas y las peores, y hasta en las que no me quiero acordar, me aman como soy, por más loca, chichosa, estresada, gritona y extrovertida que sea, y por si no lo sabían, amigos así, cuestan! Y yo tengo un montón! :)
La realista en mi no tiene nada que desearle a nadie. En teoría …………..
Pero quieren escuchar las buenas noticias? Las buenas noticias son: que a pesar de que las vísperas de los cumpleaños son lo peor… Mis cumpleaños son lo mejor. Y soy la más feliz del mundo, y toda la tristeza que sentía, desaparece y todo lo que queda son las ilusiones de que el próximo año va a ser la vuelta a la cuadra que va a hacer mis sueños realidad.
Bienvenidos sean los 28… quién dijo miedo?
Me encanta el titulo de este post. Me hace sentir un carinno y nostalgia especial por esas epocas navidennas que me hacen feliz cada vez que llegan y me llenan de ilusiones. Y como diria yo cuando llegan esos aires que lamentablemnte cuesta en estos tiempos, huele a Navidad...