
He batallado gran parte de mi existencia (y estoy segura que muchos también) en entender una de esas preguntas grandes de la vida: que es lo que realmente quiero?, es una pregunta difícil, no es así? Que es lo que cada uno de nosotros realmente quiere? Es todo un viaje de autodescubrimiento, identificar que es lo que cada uno realmente quiere.
Que queremos de la vida?, del amor?, de nuestros amigos?, de nuestro compañero o compañera?, es un recorrido que poco a poco se nos va revelando con el pasar de los años, nos hace madurar, y nos convierte en adultos.
Pero viene la contraparte, cuales son las cosas que necesito? Nunca he tenido problemas en identificar cuáles son las cosas que necesito. Esas, son sencillas, sobresalen; estas cosas usualmente no son discretas, no son susurros al oído, son gritos, gritos que escuchamos incluso en tumultos y algarabías. Esas, son fáciles de escuchar y mucho más sencillas de entender.
Yo necesito creer en las excepciones...
Que monótonos son los clichés, no les parece? Predecibles, rutinarios, planos, nada nuevo que esperar.
Yo no vivo por los clichés, yo vivo por las excepciones…
Lamentablemente los clichés son inevitables, a veces nos atrapan y formamos parte de muchos, incluso nos envuelven y vivimos nuestra vida sin saber de cuantos formamos parte. Personalmente, no me interesan, la palabra diferente nunca ha sonado más bonita en mi vida.
Yo busco lo diferente…
Qué triste es darte cuenta que formas o has formado parte de clichés, que molesto es darte cuenta que la realidad es que: cuando el rio suena, es porque piedras trae. Especialmente cuando odias los clichés, cuando tratas de no ser parte de ellos, cuando quieres creer fielmente que tu eres la excepción. Pero la verdad es que muchas veces no lo eres. La verdad es: tú formas parte de la regla, pocas veces serás la excepción. Acéptalo, y vive con esto.
Pero yo, necesito creer en las excepciones. Tienen que estar allá fuera, en algún lado, no es así? De algún lado tiene que haber surgido el término? Sé que existen. Es cuestión de no darse por vencido y seguir buscando. Los clichés te podrán atrapar de vez en cuando, te sacuden la voluntad, te quitan la esperanza y te amenazan con cinismo, desconfianza e infelicidad.
Pero yo creo en las excepciones, y creeré en ellas toda mi vida. Definitivamente se vive más feliz así. He vivido más feliz así. Tal vez los golpes son desde más alto. Pero confieso, que 99% de las veces, vale la pena llevarse el golpe. La alternativa simplemente no es concebible para mí.
Soñadora empedernida hasta la muerte... Amo cuando la gente me sorprende, cuando son diferentes. Cuando me dan la excepción y no la regla. Y agradezco a los que han dado ese gran regalo. Y sé que en mi búsqueda por encontrar las singularidades he encontrado quien vea la excepción en mi. Y ellos también han dicho que nunca la palabra diferente ha sonado más bella.
Y a los que no dan lo diferente, sino, más de lo mismo, esos no perduran y al final pierden todo su color, malgastan todo su brillo y terminamos confundiéndolos dentro del paisaje, pasan a ser un elemento más.
Yo quiero ser un detalle en la pintura. Lo que te detienes a mirar, una referencia en el oleo, y no una pincelada más. Me reusó a ser más de lo mismo… Yo quiero ser una excepción.
0 comments:
Post a Comment